miércoles, 15 de marzo de 2017

RECTITUD

Está o no está recto??
Diría que no. Pero no puedo asegurarlo. Nadie puede asegurar nada. Así siguen las cosas... 
Con el tiempo no se afianza. Y mucho menos el horizonte. Según todo se mueve, según avanzas o desavanzas o te mueves en transversal péndulo, pues yo que sé...  nada cambia, todo sigue siendo igual de etéreo, nada de fiar. A ver y hacia dónde vamos... dónde poner el pie, que no me descalabre, que ya no están las articulaciones para pespuntes de madalena... 
Pues...
Se tuerce la espalda.
Se tuerce todo... nada se endereza. Es el destino de todo... torcerse... para un excéntrico número contorsionista digno del más exitoso programa de talentos... o al más puro sentido autocomplaciente... poder chuparse bien a uno mismo... las heridas o los genitales... qué más da...
Así que recto no hay nada... aunque nos lo pueda parecer. Ni dos sin tres. Ni simetrías aburridas... Nada de eso existe.
Ya lo discutimos aquí más veces... lo de si está recto o no... para nada. Discutir por discutir. Pereza supina.
Y ya está.
Cansada.

lunes, 29 de agosto de 2016

Pereza

Qué pereza.
Cuando se terminan las vacaciones, y ya tasamos el tiempo... Ya no llega para nada!! 
Hay que ser realistas. Hay que hacer lo que hay que hacer.
Volver a empezar. Energías renovadas?
Ufs. Cada vez lo llevamos un poco peor. 
Pero hay que seguir intentándolo.
Parece que los que nacimos un 11 o un 29 tenemos una misión especial en la vida. Los llamados para hacer algo importante. Joé, y me enteré ayer, qué pereza, madre mía. Sí que hubo un tiempo en el que creía eso... así de egocéntrica y tal... pero luego me engulló la vida, la rutina... la mediocridad.
Y otra vez culpas?? bueno, ya me cansé... la verdad... Me agobio de vez en cuando, pero las culpas ya son como una parte más del día a día... Me acostumbré... las incorporé... las sublimé... aunque a veces todavía toman un poco el control... y es cuando me agobio un poco. 
Resignación. Aunque me sacudo un poco cuando me da por ahí. Rebelión leve... se me pasa pronto.
Ya me aburro, de mi misma. Qué triste.

domingo, 24 de julio de 2016

El rumoroso y la Luna

¿Y qué podemos hacer ahora... que la Luna se quedó enganchada, atrapada, como una grosella incandescente.... como una luciérnaga con sobrecarga... fundida con el Rumoroso, da Costa Verdecente? Que no se puede ¿nadie le dijo? que no se puede hablar con el rayo transparente... tan de cerca... tan de cerca. Que como bola de pelo en el velcro se quedó la pobre. ¿Y qué tenemos que hacer ahora? ¿Se quedará la noche para que pensemos algo? ¿Se quedará la noche para siempre? A ver quién es el guapo o la guapa que le mete los dedos...